Mando único policial, la disputa política

A TIRO DE PIEDRA
Por Julian Santiesteban

El futuro pertenece a los que están capacitados; los que son muy buenos en lo que hacen no de los que tienen buenas intenciones
Brian Tracy

Independientemente de sus posibles resultados, el avance que Quintana Roo para instituir el mando único policial antes de que inicie la administración federal de Andrés Manuel López Obrador representa una oportunidad única, en un entorno nacional en el que el tema será utilizado como oposición política para impedir los aciertos del gobierno federal, por ello la alternativa es avanzar a nivel de las entidades, antes de que los partidos establezcan su “línea.”

En este espacio hemos relatado a lo largo de los años los aciertos y errores en la instrumentación de este mecanismo, desde que a nivel país Felipe Calderón Hinojosa lo propuso en octubre de 2010 al Congreso de la Unión como alternativa para el combate al crimen organizado, para mejorar la coordinación policial y fortalecer la seguridad de los municipios, a cuyas corporaciones señaló desde entonces de estar infiltradas por la criminalidad; por esos años, el mandatario federal tuvo como oposición principal del proyecto al Partido Revolucionario Institucional (PRI) que gobernaba en 21 entidades.

Ya con Enrique Peña Nieto en el poder, la oposición al mando único vino del Partido Acción Nacional (PAN) en 2014, cuando fue propuesta al Congreso federal ahora por el gobierno tricolor, pero los albiazules regresaron el “golpe político” señalando que se atentaba contra la autonomía municipal, el mismo argumento utilizado por el PRI en su momento, de manera tal que la iniciativa federal cumplió en junio del presente año ocho años sin lograr ser aprobada, y el ahora presidente electo de Morena ya anunció que buscará instituirla en su administración. Va entonces el tercer intento.

A nivel estatal, en Quintana Roo el primer intento lo hizo Roberto Borge Angulo en 2012 y lo logró -en teoría- hasta 2015, pues hasta 2013, 5 de sus municipios (en ese entonces de un total de diez) se negaron a firmar el acuerdo, aduciendo razones diversas, pero estando en el fondo que la entidad era gobernada por el PRI y Felipe Carrillo Puerto, Lázaro Cárdenas, Benito Juárez, Isla Mujeres y José María Morelos eran gobernados por la oposición. Así, la iniciativa de Alberto Capella Ibarra no es nueva, sólo faltará retomar lo que en ley ya está aprobado, afinarlo y profundizar en los alcances para que comience a operar de manera real, porque también hay que señalarlo, nunca operó como tal en lo local.

Y entonces, no se necesita ser demasiado acucioso para inferir que, una vez que inicie el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, los partidos opositores a Morena utilizarán el tema del mando único como oposición política, y a pesar de que el partido del tabasqueño tiene mayoría en ambas cámaras y el PRI y el PAN tienen las bancadas más pequeñas de su historia reciente, la oposición puede llegar también a nivel de las entidades federativas.

El tricolor aun gobierna un tercio del país con 12 gubernaturas, el PAN tiene otras 12, Morena 5, Partido de la Revolución Democrática 1, un independiente y una Movimiento Ciudadano; y aunque Morena ya controla 19 Congresos y pretende llegar a 24 con las elecciones de cinco estados en 2019, la oposición al proyecto aun es posible, así que concretar el mando único antes de 2019 es fundamental, ante de que llegue “la línea” partidista, porque, aun cuando la seguridad es fundamental para los ciudadanos de este país, sus intereses están siempre al final en la escala de prioridades partidistas.

COMENTARIO MORBOSO

Y a propósito de mando único, el secretario Capella Ibarra ha recalcado en diferentes entrevistas que el mecanismo permitirá dar resultados antes de que concluya 2018, incluso esta misma semana recalcó que, como plazo máximo el 31 de diciembre, los resultados serán tangibles para los habitantes de Quintana Roo.

El 11 de octubre Capella Ibarra aseguró que en un lapso máximo de tres semanas estaría concretado el mando único, pero ya cerca de la mitad de noviembre aún no se anuncia como concretado; el tema se pone en relevancia porque el funcionario no ha modificado la fecha para brindar resultados, y porque el discurso público luego tiende a matizarse ante las inconveniencias que resultan de la acción pública.

Benito Juárez ya anunció su anuencia y en los diez municipios restantes no se ha manifestado oposición, aunque por cierto en el resto de los ayuntamientos, luego de su renovación, hay versiones que señalan que no se ha concretado el nombramiento de sus respectivos directores policiacos; por lo pronto, la semana que inicia será fundamental para concretarlos y para oficializar la concreción del mando único, porque los resultados urgen, más allá de consideraciones políticas; así se observa desde aquí, A Tiro de Piedra. Nos leemos en la próxima.

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